
Volvió tu ángel Negro, que no deja que te mueras en tus días y noches de despliegue de desperdicio. No culpes a nadie, más que a tu postura de farsante de inmortal, sin darte cuenta que tu carne es mortal, fina al paso del tiempo.
No me estas dejando alternativa de encadenarte a tu cruel realidad, no muy distinta a la vida de cualquier mortal de esta tierra. Tu carne carcomida por los vicios, muestra como nunca el paso del maldito tiempo.Sólo me queda curar tus heridas nuevamente y esperar que un día reacciones. Mientras tanto besare cada una de tus marcas para trata que las cicatrices no dejen huellas