viernes, 22 de agosto de 2008

Ver

Hoy pase…y sin querer te vi, la verdad que fue la primera vez que preste atención a tu persona. No sos lo que imagine, o lo que mis ojos vieron aquel día. Si ya se que todos cambiamos con los años, pero estoy hablando de un par de meses no de diez o quince años. Creo que caminar por Capital Federal es un placer, y observar a la gente también.
Pero toparme con un personaje como voz no lo es. Por más que algo pensé que te conocía lo que mis ojos vieron no reflejan la imagen que soles dar.
No era más que un cadáver en descomposición que camina sin ir a ningún lado. Alimentado por la mentira, que hace tu carne se caiga, fruto de los gusanos que abundan carcomiendo tu carne por el simple hecho que la culpa te condena al circulo vicioso de tu circunstancia.
No fueron mis ojos los que te vieron, sino mi alma que cayó en la cuenta, que no sos ni mejor ni peor que cualquier ser mortal. Simplemente sos el despojo de un simple pendejo que nunca va a crecer.

lunes, 4 de agosto de 2008

El Callejón

Alguna vez, por rabia dije que tendría a tu corazón en mi mano, para sentirlo dar sus últimos latidos. Tal vez en ese momento era una gran ilusión o deseo.
Hoy que te tengo frente a mí; los desperdicios que dejaron, luego de comerte en el banquete de la idolatría, momentánea. No encuentro una razón para darte la muerte anhelada. Es más surge en mi la necesidad de reparar tu vida, para que seas el alimento de pocos, y continúes en el circulo maldito de la perdición. Que tan bien te sienta desde hace años.
Para que cambiar la aguafuerte del viejo callejón…
Dejaría de ser el lugar donde, soy un ángel que cuida de vos dándote vida, cada vez que tiende del hilo más delgado de tu voluntad para seguir viviendo.
Silencio!!
Que reparando tu vida me convierto en Tu ángel negro. En el ser que más odias, cambiándote del foco de ser tu vida lo que quieras perder. Es a mí a quien quieres matar, y odias con cada sentido y en cada instante que te recuerdan que sigues vivo.
Parto, ya amanece y estas volviendo en si, tu cuerpo despierta, y siente la mullida cama, no recuerdas como llegaste hasta el lugar…
… es muy tarde para que intentes recordar algo, simplemente, la noche comenzó como muchas otras noches de excesos en la mesa de los idolatras donde eras un plato más. No dudes que soy un ser muy generoso con los demás y muy egoísta contigo.
Mi único vicio es observarte, tal vez entiendas ahora. Porque cuido él callejón.