
Una noche de caras conocidas y posturas repetidas, ya a esta altura lo único que saben hacer, tal vez hace años eran farsantes de posturas prestadas hoy simplemente algo que han interiorizado como interioriza conductas un niño de 2años.
Me aparte por momento de la diversión pasajera de una noche más de sábado por la noche. Y jugué el juego que más me gusto, el de irme del lugar, estando ahí.
Hoy solo imágenes que repiten secuencialmente, iconografía fugases de personas conocidas, discursos aprendidos de memoria y cada vez meno conciencia.
Seguramente que lo que hoy piense, sea solo pasajero de un momento de lucidez pasajera, ya que seguramente el sábado este de nuevo, tal sólo con una escenografía distinta pero con las mismas miserias humanas, reinando una noche más.