lunes, 25 de mayo de 2009

Locuras de una tarde gris

Se acercaba la hora y también, se aproximaba al lugar. Su ritmo cardiaca se había acelerado un poco, y sus manos traspiraban, como preludio.
No sabia, que pasaría, si sus expectativas se cumplirían, o se derrumbaría como castillo de arena.
Ella, estaba muy tranquila esperándolo desde hacia unos minutos en la estación, había llegado antes, para relajarse, era muy loco lo que sentía, es más se creía como una adolescente, esperando en el aeropuerto a su estrella de rock.
El, seco sus manos con un pañuelo, y se dispuso a pensar que ya estaba, era hora de asumir, lo que debiera, pasar y en eso su celular que sonaba como anunciándole…
Y si… era la vos de alguien que le daba mala espina que lo llamara justo en ese momento.
Mientras tanto, en la estación, ella sin saberlo había tomado la llave del auto y a paso firme, se dirigía al estacionamiento, algo en su interior le decía que debía irse, y no pensaba oponerse a es impulso. Regresando a su casa, ya más tranquila, porque había apagado el celular, él no podría ubicarla y debería volverse, y no tenia ganas de explicarle nada a nadie.
Llamo insistentemente por más de una hora al número de su celular, y nadie contesto, más que la casilla de mensajes. Entre tanto la busco en la estación, pero al no encontrarla decidió regresar.
Así es el destino, seguramente, no tendrían que conocerse, o tal vez si.

lunes, 18 de mayo de 2009

Un instante en el paraíso

Nuevamente una pulserilla en mi muñeca me llevaba al paraíso.
Como si los personajes de William Shakespeare se escaparan de la obra y salieran a hacer lo que más le gusta, y dejaran volar su creatividad.
Ya Romeo no escala un balcón, sino que usa escaleras, que sube y baja como la mejor vedette del momento. Dejando de lado su amor incondicional por Julieta, enamora a todas las doncellas del lugar, que han venido a suspirar por él y sus secuaces, soldados siempre listos para el derroche de energía.
Sin decirlo, y con una mirada cómplice de la persona que me acompaño al lugar, sabemos que es más de lo que esperábamos y tiene gusto a poco. Quisiéramos vivir mil noches con Romeo y sus amigos, sonando y viéndolos brillar, como siempre.
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domingo, 17 de mayo de 2009

Discípulas

Hola enemiga o amiga!!, ya perdí la noción , de que clase de vinculo nos unía. Hoy pensé mucho en vos, será que tuve que viajar y eso, me suele hacer meditar y ver las cuestiones pendientes. Igual el viaje era de placer absoluto, esos gustitos que uno se da cada tanto, que suelen tener gusto a poco y ser mucho más de lo que uno imaginaba.
Días pasado hablando con el objeto en común, lo note muy ilusionado, por pensar que pronto, tendría a esa doncella que esta esperando desde hace mucho tiempo, que tal vez esta ves sea de verdad y que esa ilusión se corporice y no sé desintegre justo cuando la tiene enfrente. Pero si tuviéramos que analizar su comportamiento como a una analogía, seguramente diríamos que pasara como en tanto otros casos y que la ilusión, es sólo eso. Pero como el ser humano, no es tan previsible. Te aconsejo que estés pronta a tomarte el buque bus e instalarte en esa casita.
No seas tan cruel, a veces me pregunto si yo era la pasante de Lic: Cruela, ¿vos discípula de quien sos?

miércoles, 13 de mayo de 2009

Hoy, distinta a la de ayer

Sin culpa, por haberme distraído en la pagina de uno de los libros, todo este largo tiempo. Es que la fantasía de eso personajes tan agradables, me tomaron de la mano y me llevaron a jugar con ellos. Sin ninguna maldad, ni falsedad.
Pero la realidad golpea y llama sin cesar porque es necesario una buena cuota de actualidad y de pies en la tierra (como dicen, por ahí).
Es cruel últimamente la realidad. No me gusta, como suena ni como se ve. Pero si me escapo todo el tiempo, tampoco puedo aportar mi granito para cambiar lo que no me gusta.
Pero tal vez, mi último gran escape tiene un porque raramente razonable, pero justificable. Tenia que poner punto final a una relación que no me conducía a ningún lado, sino que me hacia retroceder. Tal vez para muchos no sea necesario, pero cuando una de las partes no entiende, tal vez el no estar, el callar, el no responder hace pensar para no molestar más.
Pero sin querer anoche volví a latir, divertirme con la realidad que más me gusta y seguiré creyendo que mañana es el gran día y lo que paso ahora tiene un sentido que hay que saber entender.