
No sabia, que pasaría, si sus expectativas se cumplirían, o se derrumbaría como castillo de arena.
Ella, estaba muy tranquila esperándolo desde hacia unos minutos en la estación, había llegado antes, para relajarse, era muy loco lo que sentía, es más se creía como una adolescente, esperando en el aeropuerto a su estrella de rock.
El, seco sus manos con un pañuelo, y se dispuso a pensar que ya estaba, era hora de asumir, lo que debiera, pasar y en eso su celular que sonaba como anunciándole…
Y si… era la vos de alguien que le daba mala espina que lo llamara justo en ese momento.
Mientras tanto, en la estación, ella sin saberlo había tomado la llave del auto y a paso firme, se dirigía al estacionamiento, algo en su interior le decía que debía irse, y no pensaba oponerse a es impulso. Regresando a su casa, ya más tranquila, porque había apagado el celular, él no podría ubicarla y debería volverse, y no tenia ganas de explicarle nada a nadie.
Llamo insistentemente por más de una hora al número de su celular, y nadie contesto, más que la casilla de mensajes. Entre tanto la busco en la estación, pero al no encontrarla decidió regresar.
Así es el destino, seguramente, no tendrían que conocerse, o tal vez si.